Wednesday, 05 March 2008

Bailando bajo la nieve



Cuando en el tapete mediático se nos lanzó a bocajarro y sin previo aviso a Angelina Jolie, no hipotecaron el sentido común que embarga a las cartas de presentación de la nueva estrella a seguir. Y antes de que la alquimia del Star Sistem reciclara a esta muñeca de cera en heroína de videojuego, ya habia recogido un oscar a la mejor actriz secundaria y ya estaba encinta de un predecible futuro de glamour y botox.Mi animadversión hacia la protagonista de Lara croft-la cuna de la vida, y hacia el engranaje que la encumbró, tiene su origen en la campaña publicitaria de la pelicula Inocencia interrumpida o más bien en los efectos colaterales que, según el que esto escribe, eclipsaron la participación de Winona Ryder en la pelicula, a favor del flamante gancho a reinar en la sucesión del cambio climático de las niñas de mis ojos de treceañero. A estas alturas de la película, debería abandonar en la cuneta los prototipos de mujer ideal y confiar en el ritmo veletero de la cara angelical de turno, sin embargo aún sigo fiando al primer amor de pantalla e invocando a los Coppola , Burton, o Scorseses que pusieron a Winona Ryder en la casilla final del tablero, y hoy parecen ajenos a o demasiado atentos al juego de HOLLYWOOD como para interesarse por el destierro de esta belleza cleptomana. Sin embargo las convivencias platónicas suelen ser las más duraderas, y uno puede retomar con dolor esceptico los pequeños regalos inesperados, el ultimo con el que me topé fue siguiendo el rastro de mujeres fascinantes que la filmografia de Woody Allen ha ido depositando en el umbral de mi memoria, y me llegó con la pelicula Celebrity, una Ryder en blanco y negro me obsequiaba en su breve aparición con un personaje kamikaze que se estrella en la vida de Kenneth Branagh para descatalogar en cinco minutos a las mujeres de los libros que había escrito pensando en ella antes de haberla conocido, un precipicio al que sólo se accede si se ha caído en las garras del desequilibrio y en el de la femme fatale encubierta.Winona Ryder y sus ojos de café apilan un pasado de cicatrices irreversibles en los cuerpos de Johny Deep y en los elencos de galanes mordidos de por vida por la que fuera esposa de Drácula, algunos de ellos siguen sin vendar sus heridas, como Christian Slater que confesó recientemente seguir enamorado de su compañera de la cult movie, Escuela de jovenes asesinos. Y es que no se saca uno a la primera el carnet de socio del que quiebra una bola de vidrio y nieve, con una mujer frágil e inadaptada dentro, y si se mezcla realidad con cuento, se recrea fácilmente fuera del decorado cartón piedra la historia de Eduardo Manostijeras, una melodia de Danny Elfman, y el resto ya es conocido como el final más bello de la historia del cine, Winona Ryder bailando bajo copos de nieve artificial que su amor imposible crea o creamos en la distancia
Deme

Friday, 22 February 2008

oscars




El único consuelo que me quedó tras el arsenal de estatuillas que blindó el cierre de la trilogía del Señor de los Anillos es el de aliarme con sus seguidores en la causa Oscars. Ninguno de los defensores a capa y espada de las hazañas de los hobbits renegará de los once Oscars otorgados al Retorno del Rey, es más, los utilizará siempre que pueda como sello de discoteca para revalidar su discutible calidad frente a los que no comulgan con su filosofía. No existen pues argumentos empíricos para constatar si las películas premiadas o con una ristra de nominaciones son las mejores. Sin embargo, el camino del aficionado al cine es largo y, si se pretende bucear en las películas de antaño, no está de más mirar a modo de código de barras cuántos Oscars obtuvo West Side Story o La Guerra de las Galaxias, y al acabar de verlas soltar el consabido "pues no es para tanto", porque pese a que en el lote siempre toca esnifarse telefilms que aburren a los telefilms, o adaptaciones plomizas de novelas inglesas, al final aparecen perlas que uno no habría recolectado si no hubiera sido cegado por el brillo dorado del Oscar. Por otro lado, es curioso cómo la historia ha marcado con las letras rojas de prestigio a las películas, directores, actores que nunca estuvieron allí, revitalizando irónicamente el mito del Oscar, es más poética que injusta la omisión de Alfred Hitchcock o Cary grant en la lista de ganadores de la estatuilla, sin embargo no es lícito y se llama allanamiento de morada el presentarse en casa de Ron Howard y exigirle que devuelva su Oscar, en beneficio de los que aún creemos que una peli de Oscars puede ser hasta buena



DEME

Friday, 30 November 2007

Monday, 05 November 2007

hora de ceniza (Roque Dalton)


Finaliza septiembre. Es hora de decirte lo difícil que ha sido no morir. Por ejemplo, esta tarde tengo las manos grises libros hermosos que no entiendo, no podía cantar aunque ha cesado ya la lluvia y me cae sin motivo el recuerdo del primer perro a quién amé cuando niño. Desde ayer que te fuiste hay humedad y frío en la música. Cuando yo muera, sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable, mi bandera sin derecho a cansarse, la concreta verdad que repartí desde el fuego, el puño que hice unánime con el clamor de piedra que exigió la esperanza. Hace frío sin ti. Cuando yo muera, cuando yo muera dirán con buenas intenciones que no supe llorar. Ahora llueve de nuevo. Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto como hoy. Siento unas ganas locas de reír o de matarme.

Sunday, 21 October 2007

El indomable will hunting

El indomable Will Hunting Si te pregunto algo sobre arte, me responderás con datos de todos los libros que se han escrito. Miguel Ángel, lo sabes todo, vida y obra, aspiraciones políticas, su amistad con el Papa, su orientación sexual. Lo que haga falta. Pero tú no puedes decirme cómo huele la Capilla Sixtina, nunca has estado allí y has contemplado ese hermoso techo. No lo has visto. Si te pregunto por las mujeres, supongo que me darás una lista de tus favoritas. Puede que hayas echado unos cuantos polvos. Pero no puedes decirme qué se siente cuando te despiertas junto a una mujer y te invade la felicidad. Eres duro. Si te pregunto por la guerra, probablemente citarás algo de Shakespeare, "de nuevo en la brecha, amigos míos", pero no has estado en ninguna. Nunca has sostenido tu mejor amigo entre tus brazos esperando tu ayuda mientras exhala su último suspiro. Si te pregunto por el amor, me citarás un soneto, pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable, ni te has visto reflejado en sus ojos, no has pensado que Dios ha puesto un ángel en la Tierra para ti, para que te rescate de los pozos del Infierno, ni que se siente al ser su ángel al darle tu amor, darlo para siempre, y pasar por todo: por el cáncer. No sabes lo que es dormir en un hospital durante dos meses cogiendo su mano porque los médicos vieron en tus ojos que el término "horario de visitas" no iba contigo. No sabes lo que significa perder a alguien, porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo. Te miro y no veo a un hombre inteligente y confiado, veo a un chaval creído y cagado de miedo. Eres un genio Will, eso nadie lo niega. Nadie puede comprender lo que pasa en tu interior. En cambio presumes de saberlo todo de mi porque viste un cuadro que pinté y rajaste mi puta vida de arriba a abajo. Eres huérfano ¿verdad? ¿Crees que sé lo dura y penosa que ha sido tu vida, como te sientes, quién eres porque he leído "Oliver Twist"? ¿Un libro basta para definirte? Personalmente, eso me importa una mierda porque ¿sabes qué? no puedo aprender nada de ti, ni leer nada de ti en un maldito libro. Pero si quieres hablar de ti, de quién eres, estaré fascinado, a eso me apunto, pero no quieres hacerlo, tienes miedo. Te aterroriza decir lo que sientes. Tú mueves, chaval. El indomable Will Hunting Si te pregunto algo sobre arte, me responderás con datos de todos los libros que se han escrito. Miguel Ángel, lo sabes todo, vida y obra, aspiraciones políticas, su amistad con el Papa, su orientación sexual. Lo que haga falta. Pero tú no puedes decirme cómo huele la Capilla Sixtina, nunca has estado allí y has contemplado ese hermoso techo. No lo has visto. Si te pregunto por las mujeres, supongo que me darás una lista de tus favoritas. Puede que hayas echado unos cuantos polvos. Pero no puedes decirme qué se siente cuando te despiertas junto a una mujer y te invade la felicidad. Eres duro. Si te pregunto por la guerra, probablemente citarás algo de Shakespeare, "de nuevo en la brecha, amigos míos", pero no has estado en ninguna. Nunca has sostenido tu mejor amigo entre tus brazos esperando tu ayuda mientras exhala su último suspiro. Si te pregunto por el amor, me citarás un soneto, pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable, ni te has visto reflejado en sus ojos, no has pensado que Dios ha puesto un ángel en la Tierra para ti, para que te rescate de los pozos del Infierno, ni que se siente al ser su ángel al darle tu amor, darlo para siempre, y pasar por todo: por el cáncer. No sabes lo que es dormir en un hospital durante dos meses cogiendo su mano porque los médicos vieron en tus ojos que el término "horario de visitas" no iba contigo. No sabes lo que significa perder a alguien, porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo. Te miro y no veo a un hombre inteligente y confiado, veo a un chaval creído y cagado de miedo. Eres un genio Will, eso nadie lo niega. Nadie puede comprender lo que pasa en tu interior. En cambio presumes de saberlo todo de mi porque viste un cuadro que pinté y rajaste mi puta vida de arriba a abajo. Eres huérfano ¿verdad? ¿Crees que sé lo dura y penosa que ha sido tu vida, como te sientes, quién eres porque he leído "Oliver Twist"? ¿Un libro basta para definirte? Personalmente, eso me importa una mierda porque ¿sabes qué? no puedo aprender nada de ti, ni leer nada de ti en un maldito libro. Pero si quieres hablar de ti, de quién eres, estaré fascinado, a eso me apunto, pero no quieres hacerlo, tienes miedo. Te aterroriza decir lo que sientes. Tú mueves, chaval.

Thursday, 18 October 2007

Antiamericanismo postizo

Michael Medved
Durante la trágica rebelión de la Plaza de Tienanmen hace más de una década, los jóvenes reformistas no sólo tomaron la Estatua de la Libertad como el símbolo de su movimiento sino que también expresaron su predilección por la música americana. Esto nos remite a la gran discusión en torno a la influencia mundial de Hollywood. ¿Promueven las exportaciones culturales de Estados Unidos el triunfo de los valores de este país o, muy por el contrario, inspiran odio y resentimiento contra Estados Unidos? Los apologistas de la industria del entretenimiento rechazan todos los intentos de responsabilizar a Hollywood por el antiamericanismo, insistiendo en que la cultura pop americana refleja correctamente los aspectos positivos y negativos de Estados Unidos. Durante un foro sobre la violencia patrocinado por un grupo de activistas “liberales,” Paul Verhoeven (el director de Robocop y Basic Instinct) afirmó: "El arte es el reflejo del mundo. Si el mundo es horrible, el reflejo en el espejo es horrible." En otras palabras, si la gente en los países en desarrollo se siente disgustada por las imágenes que les presenta Hollywood, tan agresivamente mercadeadas, los responsables de ese disgusto no son los productores de esas imágenes sino los excesos de la vida americana misma.
Este argumento, sin embargo, va en contra de todos los análisis estadísticos que se han hecho en los últimos 20 años sobre la distorsionada imagen de la sociedad americana que presenta la industria del entretenimiento. Todas las evaluaciones serias de las versiones cinematográficas y televisivas de la vida americana sugieren que la cultura pop presenta un mundo mucho más violento, peligroso, sexualmente promiscuo (y, por supuesto, dramático) que la cotidiana realidad de la vida americana. George Gerbner, un destacado analista de la violencia en los medios de comunicación de la Escuela Annenberg de Comunicaciones de la Universidad de Pensilvana llegó a la conclusión, tras 30 años de investigaciones, que los personajes de las cadenas de televisión son víctimas de la violencia con una frecuencia que es, por lo menos, 50 veces mayor que los ciudadanos del país real.
La exportación sólo intensifica el desproporcionado énfasis en el comportamiento violento. Durante muchos años, las llamados películas de acción se han vendido mejor que otros géneros porque las explosiones y los choques de automóviles no necesitan traducción. Esto lleva a la generalizada suposición de que Estados Unidos, pese a la dramática disminución del crimen durante la última década, sigue siendo una sociedad peligrosa e insegura. En un reciente viaje a Inglaterra, me encontré a londinenses cultos y sofisticados que temían viajar a Estados Unidos debido a temores, enormemente exagerados, de los crímenes callejeros en EEUU, ignorando recientes estadísticas que muestran inequívocamente que los asaltos son mucho más comunes en Londres que en Nueva York. En una nota similar, una reciente viajera a Indonesia se encontró con un niño de 10 años que, al saber que la visitante era americana, insistió en que le enseñara su pistola. Cuando ella insistió en que no tenía ninguna, el niño no la creyó, él sabía que todos los americanos llevaban armas porque siempre los había visto armados en la TV y las películas.
El tratamiento de la sexualidad también ha sido extraordinariamente deformado. Los análisis de Robert y Linda Lichter en el Center for Media and Public Affairs en Washington D.C, revelan que en la televisión, las relaciones sexuales extramatrimoniales son entre 9 y 14 veces más frecuentes que las dramatizaciones del sexo matrimonial. Este extraño énfasis en las relaciones extramaritales conduce a la conclusión de que la única forma de expresión sexual mal vista por Hollywood es la que se desarrolla entre marido y mujer. En realidad, por supuesto, todas las encuestas del comportamiento íntimo (incluyendo el famoso y vasto estudio nacional hecho en 1994 por la Universidad de Chicago) sugiere que entre más de dos terceras partes de los americanos adultos casados, las relaciones sexuales no sólo son más satisfactorias sino significativamente más frecuentes que entre los solteros. Uno de las más famosas representantes del estilo de las solteras modernas, Kim Cattral, de Sex and the City, recientemente publicó un libro lleno de reveladoras confesiones. En 'Satisfaction: The Art of the Female Orgasm', Cattral describe una vida dramáticamente diferente de las voraces y promiscuas escapadas del personaje que ella representa en la TV. En su intimidad, se sintió frustrada e insatisfecha -- como casi la mitad de las mujeres americanas, según ella dice -- hasta que la amorosa atención de su esposo, Mark Levinson, finalmente le permitió experimentar verdadero goce y gratificación.
Aun in las revelaciones de Attral, cualquiera que conozca la verdadera vida de los solteros pudiera confirmar que Friends y Aly McBeal difícilmente representan la verdadera vida de los solteros americanos. En la TV y las películas, el principal problema que confrontan los solteros es tratar de decidir entre una espectacular diversidad de deslumbrantes alternativas. La consiguiente exploración podrá demostrar no ser completamente satisfactoria pero siempre es interesante. Para la mayoría de los espectadores de sociedades más tradicionales, sin embargo, esas aventuras parecen extraordinariamente decadentes y corruptas.
Considere también el énfasis en la homosexualidad en la televisión y el cine contemporáneos. En menos de un año, entre 2001 y 2002, tres grandes cadenas (NBC, HBO, MTV) ofrecieron diferentes dramatizaciones del asesinato de Matthey Sheperd, un homosexual de Wyoming asaltado por dos delincuentes. Ningún crimen en reciente memoria -- ni siquiera el de Nicole Brown Simpson -- ha recibido semejante atención de las grandes empresas del entretenimiento. El mensaje que se manda al mundo no sólo llama la atención sobre las alternativas homosexuales en la vida americana sino que se concentra en nuestro submundo criminal.
La Gay and Lesbian Alliance Against Defamation (GLAAD) publica un expediente anual en el que celebra el número de personajes abiertamente homosexuales que aparecen regularmente en las series de la televisión nacional, y recientemente contó más de 30. Esta fascinación con la homosexualidad (como testimonia la atención al "destape''de Rosie O'Donnell) obviamente exagera la incidencia del homosexualismo. Todos los estudios científicos sugieren que menos de 3 por ciento de los adultos se ven claramente como homosexuales.
Para ganar perspectiva, es útil contrastar la atención que la cultura pop dedica a la homosexualidad con la indiferencia que muestra con los sentimientos religiosos. Un puñado de exitosos programas de televisión como Touched By An Angel y Seventh Heaven puede invocar elementos de fe convencional aunque, frecuentemente, de forma simplista e infantil, pero los creyentes maduros y apasionados siguen siendo raros en el cine y la televisión. Una encuesta Gallup y muchas otras sugieren que 40 por ciento de los americanos asiste semanalmente a los servicios religiosos, más de cuatro veces el número que va al cine en una semana cualquiera. La asistencia a la iglesia o a la sinagoga, sin embargo, casi nunca aparece en la representación que Hollywood o la televisión hacen de la sociedad americana contemporánea. Los medios hacen muchas más referencias a la homosexualidad que a la religiosidad. Eso es una representación obviamente deformada del pueblo americano, y la distorsión juega a favor de algunos de nuestros peores enemigos. En octubre del 2001, un representante de Osama bin Laden sintetizó la lucha entre los fanáticos musulmanes y Estados Unidos como parte de la eterna batalla "entre la fe y el ateísmo." Puesto que Estados Unidos representa, con mucho, la sociedad occidental más preocupada por la religión y que más asiste a la iglesia, esta referencia a nuestro supuesto ateísmo gana credibilidad en el exterior sólo porque Hollywood ha negado o disminuido la naturaleza religiosa de nuestra cultura.
El énfasis de los medios en la deformación de nuestra vida nacional trasciende los ejemplos de entretenimiento vulgar e incluye los ejemplos más exageradamente elogiados de la cultura popular. En los últimos años, unos 1,500 millones de personas de todo el mundo ven al menos una parte de los anuales premios Oscar de Hollywood. En abril de 2000 vieron como la Academia de Artes Cinematográficas concedía casi todos sus más prestigiosos premios (mejor película, mejor actor, mejor director, mejor guión) a un pastiche pueril llamado American Beauty. Este ácido ataque contra la vida de las familias suburbanas muestra a una frustrado padre (Kevin Spacey) que conquista la redención porque renuncia a su trabajo, persigue lujurioso a una adolescente, insulta a su esposa y hace ejercicios y fuma marihuana obsesivamente. La única relación visiblemente sana y amorosa de esta pesadilla surrealista florece entre dos vecinos homosexuales. El mismo título, American Beauty, irónicamente invoca el nombre de una flor muy popular y quiere sugerir que hay algo podrido en el sueño americano. Si el mundo del entretenimiento escoge llenar de honores a este producto cinematográfico, entonces es comprensible que los espectadores de Nueva Delhi o de Lima supongan que se trata de una dura pero exacta descripción del vacío y la corrupción de la sociedad americana. Este ejemplo de exagerados elogios sugiere que los problemas de la visión hollywoodense de Estados Unidos van más allá de la simple búsqueda de ganancias. Aunque Sam Mendes, el director de American Beauty, y el guionista Alan Ball pudieran aspirar a la aclamación de los críticos, los productores del filme siempre supieron que esta historia de patologías suburbanas no iba a ser un gran fenómeno de taquilla (aunque los Oscar le garantizaron el éxito comercial). La excusa más común para esta enfermiza concentración en la violencia y los comportamientos aberrantes es que "el mercado lo demanda'' y que los gustos del públicos no le dejan opciones a los ejecutivos del entretenimiento. Esto, sin embargo, es completamente falso.
La industria cinematográfica americana estrena todos los años más de 300 películas, con un promedio de 65 por ciento clasificadas como "R'' -- sólo para adultos -- por la Asociación de Películas de Estados Unidos. Todo el mundo repite que los grandes estudios prefieren estas películas "R'' precisamente porque son las más taquilleras. Muchos estudios recientes demuestran que, muy por el contrario, el público prefiere las películas familiares. Un reciente y amplio análisis confirma las conclusiones de mi libro de 1992 Hollywood vs. America. Dos economistas, Arthur DeVany de la Universidad de California e Irvine y W. Davis Walls de la Universidad de Hong Kong, sintetizaron sus investigaciones: "Este estudio muestra que Medved tiene razón: hay demasiadas películas R en la cartera de Hollywood... Mostramos, como alega Medved, que las películas R gustan menos que la G, las PG y las PG-13. Las R son superadas en ingresos, costos, ingresos por costo de producción y ganancias."
El otro argumento en defensa del énfasis en los aspectos más problemáticos de la vida americana implica el carácter inherentemente dramático de las patologías sociales. Según el famoso aforismo de Tolstoi: "Todas las familias felices se parecen; todas las familias infelices son infelices de su propia manera." Esta lógica sugiere una inevitable tendencia a subrayar las mismas situaciones desagradables pero fascinantes tan memorablemente creadas por Sófocles o Shakespeare. Obviamente, el divorcio y el adulterio son más entretenidos que la felicidad conyugal; la criminalidad es más interesante que el civismo. En un mercado internacional intensamente competitivo, las tenebrosas obsesiones de magnates de la cultura pop parecen tener un cierto sentido.
Este enfoque, sin embargo, ignora la herencia del mismo Hollywood y sobre que base logró conquistar al mundo. En los años 20 y 30, la industria cinematográfica americana afrontaba una dura competencia de Italia, Francia, Alemania, Inglaterra e inclusive Rusia. Obvias acontecimientos políticos (incluyendo la brutal intrusión de las tiranías fascistas y comunistas) ayudaron al triunfo de las corporaciones americanas sobre sus rivales europeos, y empujaron a muchos individuos talentosos a buscar refugio en Estados Unidos. Pero, más que todos estos factores, Hollywood se las arregló para dominar los mercados internacionales debido a un enamoramiento del mundo con Estados Unidos, que supo alentar y explotar. No cabe duda, de que figuras nacionales como Jimmy Stewart, Mae West, Henry Fonda, Shirley Temple, Clark Gable, James Cagney y John Wayne, además de carismáticas importaciones como Charlie Chaplin, Cary Grant y Greta Garbo, proyectaban cualidades en la pantalla que parecían irresistiblemente americanas. Como dijera el crítico cinematográfico Richard Grenier en un simposio en 1992: Independientemente de la prominencia del país, parece haber habido un irresistible magnetismo en todo un conjunto de actitudes americanas – optimismo, fe en el progreso, informalidad – frecuentemente más obvias para los extranjeros que para los americanos mismos, que el mundo consideraba enormemente atractivas. Durante muchas décadas estas actitudes penetraron tan profundamente en la opinión mundial como “americanas” que en los últimos tiempos, cuando muchas películas de Hollywood ha adoptado un tono definidamente negativo, Estados Unidos ha mantenido su poder dramático. Hollywood, por decirlo así, ha estado viviendo de su capital espiritual. En otras palabras, durante su época de oro, la industria del entretenimiento encontró la forma de dramatizar la decencia y hacer fascinante el heroísmo. En contraste con la actualidad, donde casi todo el mundo contempla la cultura pop americana con la fascinación culpable con la que observamos un sangriento accidente, hubo una época en la que nuestras exportaciones culturales eran vistas como fuente de inspiración. Como dijera David Puttnam, el productor británico, en una elocuente entrevista con Bill Moyers, él atesoraba los días de su infancia cuando La imagen que se proyectaba hacia el mundo era la de una sociedad de la que yo quería ser miembro. Haga un corte a 20 años después – a la imagen que Estados Unidos comenzó a proyectar en los años 70, de una sociedad extremadamente violenta que se odiaba a si misma – y obviamente no es la sociedad con la que ninguna persona pensante del Tercer Mundo o de Europa quisiera tener nada que ver. Desde hace muchos años, Estados Unidos ha estado exportando una imagen extremadamente negativa de si mismo. El cambio se produjo en parte debido a un cambio en las personas que dirigían los grandes estudios y cadenas de televisión. El historiador cinematográfico Neal Gabler ha observado en su libro Empire of Their Own, que la generación que fundó Hollywood estaba integrada casi exclusivamente de judíos inmigrantes de la Europa del Este que anhelaban con tanta pasión ser aceptados en Estados Unidos que usaban el celuloide para proyectar su amor por suplís adoptivo. Sus sucesores, por otra parte, provenían de antecedentes más “respetables”- en algunos casos como los privilegiados hijos y nietos de los mismos fundadores. En los años 60 y 70, trataron de establecer su independencia y su integridad artística blandiendo sus credenciales contraculturales. Para ilustrar la magnitud y velocidad del cambio, la Mejor Película de 1965 fue la bella y romántica The Sound of Music. Apenas cuatro años más tarde, el mismo anhelado Oscar fue para Midnight Cowboy, la sórdida historia de un hombre que pretende ganarse la vida vendiendo favores sexuales en Nueva York, la única película clasificada como X que haya ganado nunca el título de Mejor Película. Desde sus orígenes hasta el día de hoy, los dirigentes de la industria del entretenimiento han sentido una gran necesidad de ser tomados en serio. Los creadores de la industria eran extranjeros que se ganaron ese respeto mostrando su amor por Estados Unidos. Los magnates de generaciones posteriores han sido norteamericanos que han querido ganarse el respeto exhibiendo su alienación. Este negativismo naturalmente encontró una ávida audiencia internacional durante la era de la guerra de Vietnam y en los últimos años de la Guerra Fría con el rechazo de la “cultura de cowboy”de Ronald Reagan. Aun después del colapso del imperio soviético, el antiamericanismo siguió estando de moda entre las elites de gran parte del mundo, atrayendo por igual a los críticos de la Derecha y la Izquierda. En Afganistán, en los años 80, por ejemplo, los comunistas rusos y los infatigables mujadines estaban de acuerdo en muy pocas cosas, pero ambos sentían un profundo desprecio por las auto-destructivas costumbres de la cultura americana tal como eran promovidas en todas partes por la maquinaria hollywoodense del entretenimiento. Aun cuando la globalización de la posguerra aumentó el poderío económico y político de Estados Unidos, esto ayudó a la industria del entretenimiento a mantener sus actitudes antiamericanas. Con la eliminación de la Cortina de Hierro, nuevos grandes mercados se abrieron para Hollywood. Las nuevas economías en desarrollo de Asia y América Latina le proporcionaban cientos de millones de nuevos clientes. Entre 1985 y 1990, los ingresos (ajustados para la inflación) de los mercados ultramarinos del cine americano subieron en 124 por ciento en un momento en que el Producto Nacional Bruto permanecía relativamente estancado. Como resultado, la parte de todos los ingresos derivados de la distribución en el exterior subió de 30 por ciento en 1980 a más de 50 por ciento en el 2000. James G.Robinson, presidente de Morgan Creek Productions, tuvo razón al pronosticar en Los Angeles Times en marzo de 1992: “Todo el crecimiento real de los próximos años estará en ultramar.” El cumplimiento de su pronóstico ha servido para aislar, aún más, a toda la producción nacional de cualquier sentido de patriotismo, alentándola a seguir posando como americanos que han trascendido noblemente su propio americanismo. Como observaba en Hollywood vs. America en 1992: “Aunque los productos populistas de la época de oro de Hollywood ciertamente alentaron un afecto mundial por Estados Unidos, la actual producción degradantes y nihilista pudiera provocar el efecto contrario, ayudando a aislar a este país visto como símbolo de una morbosa decadencia.” ¿Por qué lo miran?
¿Por qué tanta gente en el mundo sigue aparentemente obsedida con la cultura americana del entretenimiento pese a sus elementos caóticos y no representativos?
La explicación más plausible pudiera denominarse "el atractivo del National Enquirer''. Mientras estamos esperando en la línea del supermercado, nos volvemos hacia los tabloides escandalosos. Los tabloides llaman nuestra atención porque nos permiten sentirnos superiores a los ricos y los famosos. Pese a toda su riqueza y poder, no pueden ser fieles a sus cónyuges, evitar la drogadicción o encubrir sus sucios secretos.
De la misma manera, las desagradables imágenes que Hollywood presenta de Estados Unidos le permiten al resto del mundo atemperar su inevitable envidia con un sentido de su propia superioridad. Estados Unidos puede ser rico en términos materiales (y las películas y la televisión sistemáticamente exageran esa riqueza), pero la violencia, la crueldad, la injusticia, la corrupción, la arrogancia y la degeneración con que se describe la vida americana le permite a los espectadores sentirse afortunados en comparación. Lo mismo que cuando el Enquirer enfoca revela los pecadillos de las celebridades, se supone que uno se sienta fascinado por la forma en que los ricos y famosos desperdician el poder y las oportunidades que les ha dado la vida.
En este sentido, la cultura pop americana no es tanto liberadora como anarquista y nihilista. Nuestra cultura no rinde homenaje a nuestras libertades como valores culturales sino que, muy por el contrario, las socava al criticar todo tipo de restricción, tanto tiránica como tradicional. Como escribiera Dwight Mcdonald en su famoso ensayo "Una teoría de la cultura de masas'' (1953): "Al igual que el capitalismo del siglo XIX, la cultura de masas es una fuerza dinámica, revolucionaria, que rompe con todas las barreras de clase, tradición y gusto." Ampliando el trabajo de Mcdonald, Edward Rothstein del New York Times escribió en marzo del 2002: "Hay algo inherentemente disruptivo en la cultura popular. Afirma gustos igualitarios y estimula la disidencia''. No debía sorprendernos que aun los que abracen los símbolos y temas de la cultura americana sientan muy poca gratitud hacia una fuerza que los separa de todos los valores sin ofrecer nada con que sustituirlos.
Patriotismo y ganancia En una nota similar, un empresario americano que viajaba recientemente por Beirut se puso a conversar con el dueño de un quiosco que se presentaba como un entusiasta simpatizante del grupo terrorista pro-iraní Hezbolá. Irónicamente, su pequeño negocio exhibía un viejo cartel que mostraba a un Sylvester Stallone ametralladora en mano en su papel de Rambo. Mi amigo le preguntó sobre el lugar de honor para el héroe americano. "A todos nos gusta Rambo'', dijo el simpatizante de Hezbolá. "Es el luchador de los luchadores." Pero ¿no lo hacía eso más favorable hacia Estados Unidos? preguntó el visitante. "Nada de eso'', fue la respuesta. "Usaremos los métodos de Rambo para destruir a la malvada América''.
Esta relación amor-odio con la torcida imagen de Estados Unidos que presenta Hollywood también caracterizó a los 19 conspiradores que trataron de destruir "la malvada América'' con las atrocidades del 11 de septiembre. Durante los años y meses que pasaron en Estados Unidos, Mohamed Atta y sus camaradas saborearon la cultura popular, alquilando vídeo y visitando barras, clubes nocturnos e inclusive Las Vegas, sumergiéndose en la degradación occidental para fortalecer el odio que sentían por la misma. En respuesta a los ataques terroristas y la guerra que vino posteriormente, los dirigentes de Hollywood expresaron una incipiente toma de conciencia de que pudieran haber contribuido a parte del odio contra Estados Unidos que se manifestaba en todo el mundo. Más allá de una breve manifestación de patriotismo y de las generosas contribuciones para las víctimas de 9/11 por parte de celebridades como Julia Roberts y Jim Carrey, los miembros de la elite del entretenimiento mostraron una nueva disposición a cooperar con la defensa nacional. Trabajando a través del Institute for Creative Technologies en USA (originalmente creado para reclutar al talento de Hollywood para el entrenamiento militar), los creadores de películas como Die Hard, Fight Club y hasta Being John Malkovich discutieron con jefes del Pentágono. Su objetivo, según varias fuentes de prensa, era hacer un esfuerzo por adivinar el próximo complot que pudiera lanzarse contra Estados Unidos, y luego inventar como contrarrestarlo.
En cierto sentido, un programa tan poco convencional reconocía el hecho de que el pensamiento anti-social, violento, demencial y conspiratorio era característico de un gran segmento del mundo del entretenimiento. ¿Cómo si no pudiera interpretar un observador que los militares se volvieran hacia guionistas multimillonarios para comprender la forma de pensar de unos demenciales asesinos de masas?
Más allá de esta extraña colaboración, grandes ejecutivos se reunieron con Karl Rove, representante personal de presidente Bush, en un esfuerzo por movilizar a la creatividad de Hollywood para servir al país en su guerra contra el terrorismo. La "cumbre'' discutió anuncios para desalentar los prejuicios contra los musulmanes en Estados Unidos y otras producciones que pudieran presentar una imagen de EEUU más benigna en el mundo islámico. Un puñado de importantes directores, incluyendo a Friedkin (The French Connection, The Exorcist y Rules of Engagement) expresaron su disposición a dejar sus actuales proyectos para colaborar con el esfuerzo de guerra americano. En esta determinación, estos patriotas culturales esperaban seguir el ejemplo de Frank Capra, que sirvió a su país durante la Segunda Guerra Mundial con la creación de su épica serie Why We Fight.
Infortunadamente, la Casa Blanca y el Pentágono no supieron aprovechar el espíritu del momento. El trauma del ataque terrorista fue desapareciendo, la nación dejó de concentrarse en sus objetivos patrióticos y la cultura popular no ha reflejado ningún cambio significativo. Quizás una actitud más positiva hacia los militares pudiera ser el principal legado del 9/11. Unos cuantas películas (Behind Enemy Lines, Black Hawk Down, We Were Soldiers) todas producidas, incidentalmente, después del 9/11. Cambios más significativos, que impliquen un nuevo sentido de responsabilidad por las imágenes que Hollywood y la cultura pop transmiten al mundo, ni siquiera han ameritado ninguna discusión seria en Hollywood. Para los conglomerados del entretenimiento, ésta pudiera ser no sólo una oportunidad perdida para el servicio público sino también para obtener ganancias.
En su discurso de febrero en Pekín, el presidente Bush fascinó a los estudiantes chinos con un cuadro de Estados Unidos que se alejaba dramáticamente de las imágenes que han recibido a través de las películas y la TV americana. "Estados Unidos es un país guiado por la fe'', afirmó Bush. ‘‘Alguien nos llamó en cierta ocasión, ‘una nación con el espíritu de una iglesia'. Esto puede interesarles, 95 por ciento de los americanos creen en Dios, y yo soy uno de ellos." Bush prosiguió apelando al sentido de familia que ha caracterizado a la cultura china desde hace más de 3,000 años. ‘‘Muchos de los valores que guían nuestra vida en América se han formado originalmente en nuestras familias, al igual que aquí en China. Las madres y los padres de Estados Unidos quieren mucho a sus hijos y trabajan duro y se sacrifican por ellos porque creemos que la vida de la próxima generación siempre puede ser mejor. En nuestras familias encontramos cariño y aprendemos responsabilidad y carácter''.
Si los dirigentes de Hollywood se colocaran dentro del contexto de la gran familia americana, ellos también pudieran aprender responsabilidad y carácter y descubrir que una imagen más equilibrada y afectuosa de la nación que tanto les ha dado pudiera servir para aumentar su popularidad en el mundo entero y no para socavarla.

Thursday, 19 July 2007

cine español y destino (Antonia stockinger)




¿Es posible comprender verdaderamente la manera de vivir de un país extranjero?
Después de vivir como estudiante Erasmus de origen alemán en España por 8 meses ,yo creo que nunca llegaré al punto de ser capaz de encontrar palabras para describir esa mística experiencia ,si un día eres capaz de reír y llorar con la gente del país anfitrión,no por que los otros lo hacen,sino por que tu sientes lo mismo que ellos.lo único que puedo ofrecer son mis queridas memorias.
Empezamos al principio:con la confusión de los primeros días en Córdoba.
Sin ser capaz de comprender o hablar mucho español,tropezé,con mucha suerte,en un circulo de amigos muy aficionados al cine que me llevaron desde el primer dia a los cines cordobeses.Hasta hoy en día creo que
todos los españoles van a los cines por lo menos dos veces por semana......
Vimos una comedia española titulada Escuela de sedución.Hay películas que se comprenden sin ser capaz de manejar el idioma,pero las comedias españolas,mis amigos las declaraban "bodrios" (fue una de las primeras palabras que aprendí) no me dejaban descubrir su sentido.
En mi defensa,desde mi punto de vista comprender el humor de otro país es lo mas difícil de aprender.Las palabras y la grámatica se dejan conquistar solas ,pero el humor es algo tan fino como la esencia de un pueblo.Si empiezas la sonrisa al mismo tiempo que el resto de la gente,verdaderamente descubriste el núcleo de una lengua extranjera.
Yo empezé con lágrimas para aprender español.Las tragedias las entendí desde el principio,no hacía falta el conocimiento exacto de las palabras para ser movida por las películas de Almodovar (Todo sobre mi madre, Hable con ella, La mala educación),Amenabar (Mar adentro) o Solas,....conquistaron mi mente y mis sentimientos en mostrar la vida de una manera tan cruda,a veces brutal,siempre con tanta emociòn,que no podíá escapar ni siquiera.Aprendí que en España las contraposiciones inician los mismos sentimientos ,el calor y el frió, el rojo y el negro-todos tienen su papel,todos son necesarios para hablar de la vida y todos tienen la misma intensidad.Al principio tenía problemas en darme cuenta de que trataba la historia, ¿de amor o de perdida?, de alegría o de dolor? Mucho mas tarde entendí que se necesita alegría y dolor al mismo tiempo si se quiere hablar de la vida.

Como soy chica del norte,no estaba acostumbrada a esa manera de hablar de los grandes secretos de los seres humanos.Pero el gran cine español de Almodovar o Amenabar, y títulos como Secretos del corazón, Martin (hache),Roma, La lengua de las mariposas, no quieren hablar de los episodios banales,quieren iniciar una sensación directa con los espectadores.No se puede escapar,por lo menos yo nunca pude.Estas historias encendían un sonido interior dentro de mí,casi como si quisieran explicar algo de mi misma.
Puede ser que eso es la marca de todas las grandes obras de arte:hablan de lo esencial.Y lo hacen de una manera imprevisible y sorprendente-exactamente como lo hace el destino.
Creo que estas grandes historias solamente pueden originarse en España.En otros países a menudo no se entiende muy bien la palabra "destino".

Wednesday, 11 July 2007

el vertigo de la estrella (Angel Fernandez Santos)


Fue Charles chaplin quien descubrió el vértigo de la estrella.Después de ingresar en diciembre de 1913 en los estudios de Mack sennett y pasar encerrado bajo los techos de cristal de la Keystone mas de dos años,ensimismado en la realización de películas ,en 1916 sintió necesidad de respirar otros aires.Tan absorto estuvo en su tarea ,que no se apercibió de la fascinación que había engendrado.y su descubrimiento le cogió desprevenido.Cuando,procedente de los Angeles,llegó a Nueva York,una multitud convulsa y extasiada le esperaba en la Estación Central.El actor no pudo entender ,por más que se lo explicaron,que a quien aguardaba aquel rugiente mar de cabezas era a él,y,asustado por el enamorado gentio,se sintió otro y una náusea la invadió

La idolatria,próxima al paroxismo, creó enajenación más aguda en los idolos que añadian a su trabajo un imán sexual ambientalmente soñado y se convertian ante las multitudes en un taladro que reventaba la pùstula de sus ahogados deseos de duermevela.Si la estrella detenia un estado transitorio de la conciencia de su sociedad, necesitada de modelos visuales de conducta,la enajenación,la sensación de ser otros de quienes encarnaron estos modelos,se agudizaba cuando materializaban impulsos sexuales diluidos en una vida cotidiana insatisfactoria.No toda estrella fue simbolo sexual, pero fueron los simbolos sexuales las estrellas por excelencia.Su magnetismo les convertia en seres abstractos,vacios de identidad ,que otros vacios de identidad llenaban con sus propias carencias.El vertigo que invadió a Chaplin resurgió en ellos multiplicado.

Clara Bow,John Gilbert,Gloria Swanson,Lillian Gish,Douglas Fairbank, Norma Talmadge,Marlene Dietrich,Jean Harlow,Mae West,Clark Gable,Gary Cooper,entre miles, fueron victimas del acoso a que su sociedad enamorada les sometió.Y era este acoso de tal presión ,que el cerco protector que libró a Chaplin de ser descuartizado por aquella febril multitud fue simple prudencia comparado con la muralla que necesitaron estos simbolos sexuales,amenazados como estaban por los imnumerables deseos dormidos que despertaron.Los torrentes de histeria que desencadenaron las muertes de Valentino y,decadas después ,ultimos estertores del estrellato que estuvo siempre escoltado por un inquientante tufo necrofilico-.James Dean y Elvis Presley ,acallaron el llanto estadounidense por John Kennedy asesinado.Y las precauciones que cercaban la mansión de Greta Garbo superaron en abundancia y esmero a las de la Casablanca.

Alexander Walker estudió el estrellato en todas sus variantes,y puso de manifiesto que,aunque hay,hubo, en rigor,pues es un fuego apagado por el debilitamiento del sentido del asombro derivado de la explicitud erótica en el cine,estrellas de muchos tipos, la que se configura como ensoñación sexual es la que más fuerza de arrastre adquirió en los años de plenitud de Hollywood.El estrellato es un fenómeno especifico de la sociedad estadounidense.La estrella es consecuencia de un complejo proceso de fabricación,creado en Hollywood y no exportable,de mercancias humanas:Ese otro que sintió ser Chaplin cuando se dió cuenta de que lo que el hombre común veia en él no era suyo, sino algo que sólo tenía sentido referido a un objeto de consumo y no a un sujeto de creación.La estrella es consecuencia de un complejo proceso de fabricación,creado en Hollywood y no exportable,de mercancias humanas:ese otro que sintió ser Chaplin cuando se dio cuenta de que lo que el hombre común veia en él no era suyo,sino algo que sólo tenia sentido referido a un objeto de consumo y no a un sujeto de creación.Hubo incluso enajenación del signo de la propia identidad:Theda Bara era en realidad Theodosia Goodman,Rita Hayworth fue en vida Margarita cansinos,Greta garbo se llamaba Greta Gustafasson,Marilin Monroe ocultaba a Jean Mortensen,Cary Grant tenía su pasaporte a nombre de un tal Archibald Leach,Joan Crawford nació Cecile Lasueur,entre otros incontables camuflajes bautismales.La estrella es el otro por excelencia:un desorden encarnado en gente de orden,lo descomunal ejercido por gente común.

Walker sentencia la cuestión:"Estrellato no es lo mismo que popularidad.Se puede vivir cómodamente con la popularidad.Pero el poder del estrellato afecta en carne viva al artista como una desproporción entre quien cree ser y quien la gente cree quien es.Un sentimiento descorcentante,terrorifico,casi traumatico.El estrellato conlleva una escición de la identidad hoy ya casi inexistente,una reliquia del pasado.Su existencia comenzó fuera de America ,en la ruptura realista del Star sistem por la llamada constelación italiana:Ana Magnani,Silvana Magnano,Sofia Loren,Silvana Pampanini,Gina Lollobrigida,Claudia Cardinalle y otras bellas actrices cuya proyección ambiental ,por ser de consecuencias opuestas a la reinante en aquel Hollywood,puso en evidencia a la condición especificamente norteamericana del estrellato.

El fin del star system fue anunciado dentro de América por su voladura interior,por actores y actrices dinamiteros:El libertario y desacralizador Marlon Brando,el indomable instinto de libertad de Ava Gardner,la frágil y sublevada inteligencia de Marylin Monroe,entre decenas de profesionales de la pantalla que se negaron a ser otros y comenzaron a corroer los mecanismos que los constructores de simbolos sexuales aplicaron a sus dóciles muñecos de carne,resumidos por uno de ellos-el supremo de David GrifiTH-de esta manera"una estrella debe despertar los ideales vagamente conscientes de cada hombre y los atributos deseados por la mayoria de las mujeres".Es decir,creación de un fetiche sexual capaz de movilizar simultáneamente a ambos sexos.No hay tiralineas que dibuje con mas nitidez el contorno del sex symbol que el de quien lo inventó,Mary Pickford,cuyo apodo de novia de América lo dice todo (Angel Fernández Santos)

Friday, 29 June 2007

descredito del cine (Antonio Muñoz Molina)


V












Cada vez se acerca uno con más recelo a las películas que hasta hace no mucho solían depararle una emoción indeleble. Poco a poco se ha vuelto frecuente el desengaño, y el lugar que antes ocupaba incondicionalmente el fervor va siendo invadido por el tedio, y hasta por una íntima sensación de estafa y ridículo, no siempre destinada a la película que tanto nos importó y que ahora se nos aparece postiza o trivial, sino a nuestro entusiasmo de entonces, a una cierta manera de vivir o de no vivir que tuvo primero sus lugares de culto en las salas oscuras y luego en el salón comedor donde el videocasette adquiría a menudo una presencia de sagrario. El casi famélico cazador y copiador de cintas apenas mira ahora las de su colección, y nota que muchas de las que grabó no ha vuelto a verlas. Por descuido, pero sobre todo por miedo: siempre es doloroso el reencuentro con alguien a quien quisimos mucho, y oír con indiferencia la antigua voz deseada y preguntarse el motivo ahora inexplicable de aquella devoción. Los amigos que llevaban mucho tiempo sin verse se abrazan y visitan de nuevo los bares a donde los afilió una querida costumbre y notan de pronto bajo las palabras un silencio vacío, una falta de resonancia mutua que vuelve simulacro la conversación. Al Final de Gone with the wind, Scarlet O'Hara mira a Ashley Wilkes como si al cabo de tantos años lo estuviera viendo por primera vez y dice, con estupor y tal vez con remordimiento: "Me he pasado la vida amando algo que no existía".Puede que hayamos amado en exceso las películas, con una desmesura dictada por el error y sólo parcialmente ennoblecida por el instinto de admirar y la necesidad del asombro. La extrema cinefilia, como la melomanía sin sosiego, acaba provocando una forma muy peculiar de palidez que se parece mucho a la de los eclesiásticos descoloridos por el hábito de la genuflexión, el murmullo y la penumbra. Hemos amado algo que existía sobre todo en nuestra imaginación y en nuestro deseo, no en los resplandores blancos y grises de las pantallas de los cines. Y ese amor, como tantos otros, se fortalecía en el recuerdo y la ausencia, y difícilmente sobrevive intacto a la confrontación del regreso. En otro tiempo, las películas, como la mayor parte de los hechos de la realidad, nos sucedían una sola vez, y apenas vistas y perdidas ingresaban en los rituales de la narración oral y la memoria. Al día siguiente de ver una película, los niños de la calle se la contaban tumultuosamente unos a otros, y al hacerlo, sin darse cuenta, la modificaban y la volvían a inventar. Lo que el entusiasmo había iluminado lo magnificaba más tarde la celebración del recuerdo. La experiencia del cine era casi tan singular en el tiempo como lo es la de la pintura en el espacio: hay un solo lugar en el mundo donde están los jugadores de cartas de Paul Cézanne; hubo una sola noche en el pasado en la que yo vi, por ejemplo, El tigre de Singapur, que es una pelíeula de la que casi no me acuerdo, pero que alimentó durante muchos años algunos de mis mejores sueños y una parte de mis más feroces pesadillas infantiles. Nadie en su juicio cree que pueda repetirse un instante: pero viciosamente hemos querido multiplicar y atesorar los dones más precarios del cine, y sólo algunas películas perduran y crecen al volver a verlas, y otras que nos parecieron menores adquieren un resplandor que antes no advertimos, y muchas de las más veneradas se nos hunden como esos rascacielos derribados en silencio, entre nubes de polvo, que apenas veía Burt Lancaster en Atlantic City, y que ven de soslayo en los televisores los personajes de Justo Navarro.

De pronto empiezan a aburrir las argucias más admiradas de Hitchcock, y la piel de sus heladas heroínas rubias se nos vuelve tan indiferente como el papel satinado de una revista de modas. Donde antes dllucidábamos sabidurías y misterios ahora sospechamos trampas mezquinas de tahúr. Y a uno se le ocurre que ya está bien de juzgar las películas según la lógica del cine, y las novelas, según la lógica de la literatura. ¿No decía Jaime Gil de Biedma que un poerria ha de contener al menos la dosis de sentido de una carta comercial? La estética es una coartada peligrosa: sólo el gran arte se mide victoriosamente con la lógica de la vida y del sentido común. Y tal vez por eso lo que nos sucede es que ya no nos creemos lo que nos creíamos antes, y vemos figuras de cartón o de plomo donde antes vimos héroes, y sombras planas y fugaces que nunca más podremos tocar. El Humphrey Bogart de Tener y no tener, tan engrandecido en el recuerdo, resulta ser un leñoso maniquí vestido de marínero de zarzuela, con su gorra azul, su pañuelo al cuello, su camiseta a rayas, su pelliza de viejo lobo de mar, su cigarrillo escéptico en los labios. Los personajes de El sueño eterno se dedican tan exhaustivamente a explicarse los unos a los otros las complicaciones de la trama que casi no les queda tiempo de intervenir en ella. Que una organización criminal regida por un malvado tan solvente como James Mason necesite para eliminar al zascandil de Cary Grant una avioneta de fumigación, una ametralladora de la Primera, Guerra Mundial, una llanura san orillas del Medio Oeste, en lugar de un callejón oscuro y un simple y expeditivo revólver es, bien mirado, una tontería. Ya sé que a Hitchcock no le importaba la verosimilitud del argumento, y que gracias a la avioneta y a la llanura a mediodía y a Cary Grant despavorido Y casi despeinado nos es posible asistir a tina secuencia memorable en la historia del cine, y, que en el fondo se trata de una alegoría sobre la vulnerabilidad del hombre solo en el mundo moderno. Pero a pesar de todo, la antigua y solicitada ernoción no revive, y el milagro deja de multiplicarse en el tiempo. Será que, si a un director de cine o a un novelista le importa más la belleza del estilo que el destino de sus personajes, también uno tiende a desinteresarse de ellos.
Poco a poco, el museo imaginario de las películas se parece a una casa demasiado grande en la que se notan dolorosamente o con alivio los espacios vacíos, las habitaciones donde ya no vive nadie. Hasta hace poco iba uno al cine como si fuera a misa, y había películas de precepto y cinefillas agudas que predisponían a la comunion diaria, y severos directores espirituales que imponían como edificación y penitencia novenarios de Ingmar Bergman, de Bertolucci, de cine negro, de nuevo cinema coreano. Un santoral beato de detectives tristes, de boxeadores derribados, de gánsteres injustamente perseguidos, de mujeres fatales, de pistoleros misántropos, de fumadoras enigmáticas, de hacendosas rubias sin escrúpulos, nos trastornó de tal modo la inteligencia que cuando no estábamos en el cine o embobados en un sofá frente al televisor andábamos furtivamente por nuestra propia vida, parpadeando ante el desconcierto de la luz del día, con los horribros vencidos por una pesadumbre cinematográfica y la voluntad obnubilada por la épica casposa de los perdedores.
Pero a medida que la memoria se limpia de fantasmas y la lucidez o el saludable aburrimiento deshacen sombras que pesaron demasiado durante demasiados años, las imágenes que permanecen cobran una intensidad acrecida en la prueba del reconocimiento, y al ser menos numerosas resaltan con más vigor sobre el espacio vacío que ahora las circunda. King Kong deshoja con delicadeza el vestido de la mujer que ama; el señor Verdoux mira el claro de luna junto a la puerta del dormitorio conyugal, donde unos minutos más tarde estrangulará a su esposa; la criatura de Viktor Frankenstein ve una cara desconocida en el agua; con la boca contra la hierba manchada de sangre, Sterling Hayden agoniza mirando a unos caballos; en un hotel de Dublín, desde la ventana de la habitación donde su mujer se ha quedado dormida, un hombre llamado Gabriel Conroy ve caer la. nieve; en la batalla de Anzio, Richard Burton ve alejarse la nave de Cleopatra; sentado en una silla de ruedas, Jack Lemmon acepta el desamparo y la humillación del amor; en Viena, Joseph Cotten descubre que su mejor amigo está vivo y es un asesino y merece morir; figuras aisladas, fragmentarias imágenes que cada cual va eligiendo y guardando como fotografías de las mejores horas de su vida, que siguen latiendo en el presente porque han vencido la prueba inflexible del tiempo.

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Belle epoque

Belle epoque
...! ¡Oh, encantadora belleza orgánica que no se compone ni de pintura , ni de piedra, sino de materia viva y corruptible, llena del secreto febril de la vida y de la podredumbre! ¡Mira la simetría maravilal, mira los hombros y las caderas y los senos floridos a ambos lados del pecho, y las costillas alineadas por parejas, y el ombligo en la blandura del vientre,y por las axilas, y cómo la estructura de los brazos corresponde a la de las piernas. ¡Oh, las dulces regiones de la juntura interior del codo y del tobillo, con su abundancia de delicadezas orgánicas bajo sus almohadillas de carne! ¡Qué fiesta más inmensa al acariciar esos lugares deliciosos del cuerpo humano! ¡Fiesta para morir luego sin un solo lamento! ¡Sí, Dios mío, déjame sentir el olor de la piel de tu rótula, bajo la cual la ingeniosa cápsula articular segrega su aceite resbaladizo! ¡Déjame tocar devotamente con mi boca la arteria femoral que late en el fondo del muslo y que se divide, más abajo, en las dos arterias de la tibia! ¡Déjame sentir la exhalación de tus poros y palpar tu vello, imagen humana de agua y de albúmina, destinada a la anatomía de la tumba, y déjame morir con mis labios pegados a los tuyos!

El espinazo del diablo

El espinazo del diablo
¿que es un fantasma? un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez. Un instante de dolor quizá... Algo muerto que parece por momentos vivo aún...Un sentimiento suspendido en el tiempo...Como una fotografía borrosa Como un insecto atrapado en ambar...unfantasma

Besos robados

Besos robados
Señorita, sé que no le soy del todo desconocido. Hace tiempo que la vengo observando sin que se dé cuenta, pero desde hace unos días ni intento ocultarme. Y ahora ha llegado el momento. Verá, antes de conocerla a usted nunca había amado a nadie. Odio lo provisional. Conozco bien la vida. Sé que todos traicionan a todos, pero lo nuestro será diferente. Seremos un ejemplo. No nos separaremos ni una hora. Yo no trabajo, no tengo obligaciones en la vida. Usted será mi única preocupación. Comprendo que esto es demasiado súbito para que acepte inmediatamente y que antes desea romper los lazos provisionales que la atan a personas provisionales. Yo soy definitivo

Hoy comienza todo

Hoy comienza todo
Hay cosas que nunca desparecerán. Están en la carne, hablan; están en la tierra. Montones de piedras apiladas, una a una, con las manos del padre, del abuelo. Toda su paciencia acumulada resistió a la lluvia, al horizonte, haciendo pequeños montoncitos ante la noche para retener la luz de la luna. Para estar erguidos, para inventarse montañas y jugar con el trineo y creer que tocamos las estrellas. Se lo contaremos a nuestros hijos. Les diremos que fue duro pero que nuestros padres fueron unos Señores y que heredamos eso de ellos: montones de piedras y el coraje para levantarlas".

hiroshima mon amour

hiroshima mon amour
estuve en peligro de no conocerte jamás

abre los ojos

abre los ojos
"¿La verdad? Puede que no la soportaras"

spanglish

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"Namás" una lágrima. Una. Pero bien llorada.

tapas

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“Si sólo hemos follado, te han sobrado caricias”.

the holiday

the holiday
Lo que intento decirte es que entiendo lo que es sentirse el ser más pequeño, insignificante y patético de la humanidad y lo que es sentir dolor en partes del cuerpo que ni siquiera sabías que tenías. Y da igual cuántas veces te cambies de peinado, o a cuántos gimnasios te apuntes, o cuántos vasos de Chardonnay te tomes con las amigas, porque sigues acostándote todas las noches repasando todos los detalles y preguntándote qué hiciste mal o qué pudiste malinterpretar. Y cómo puñetas en ese breve instante pudiste pensar que eras tan feliz. A veces incluso logras convencerte de que él verá la luz y se presentará en tu puerta.

Quien engañó a Roger Rabbit?

Quien engañó a Roger Rabbit?
yo no soy mala, me han dibujado asi

delitos y faltas

delitos y faltas
Todos nos enfrentamos en la vida a decisiones angustiosas, elecciones morales. Algunas son a gran escala, la mayoría de dichas elecciones son sobre asuntos vanales, pero nos definimos a nosotros mismos según las decisiones que hemos tomado. En realidad somos la suma total de nuestras decisiones, las cosas suceden tan imprevisiblemente, tan injustamente... la felicidad humana no parece haber sido incluida en el proyecto de la creación, somos solo nosotros, con nuestra capacidad para amar, lo que damos sentido al universo indiferente. Y sin embargo, la mayoría de los seres humanos parecen tener la habilidad de seguir intentandolo, incluso de encontrar la felicidad en las cosas sencillas como su familia, su trabajo... y en la esperanza de que las futuras generaciones puedan comprenderlo mejor.”.

cosas que nunca te dije

cosas que nunca te dije
"Puede pasar de todo ¿verdad? Cualquier cosa...Puedes amar tanto a una persona que tan sólo el miedo a perderla, haga que lo jodas todo y acabes perdiéndola... Puedes despertarte al lado de alguien a quien hace unas horas no hubieras imaginado conocer y mírate ahora... sabiendo cosas sobre su primer orgasmo o al menos lo que ella creyó que lo era; sabiendo cosas sobre los gusanos de seda que su hermano pequeño pisó sin querer o sobre un tío abuelo funerario

Y bendice la revolución, porque si no nadie jamás te habría besado

Y bendice la revolución, porque si no nadie jamás te habría besado
libertarias

winona ryder

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Indiana Jones y la ultima cruzada

Indiana Jones y la ultima cruzada
Y entonces recordé lo que dijo Marco Antonio:Que mis ejercitos sean las rocas y los árboles y los pájaros del cielo

Amores perros

Amores perros
por que tambien somos lo que hemos perdido

Amelie

Amelie
Claro que la conoces.Desde siempre,en tus sueños

Deseando amar

Deseando amar
Me duele sentirte lejos

Piedras

Piedras
Lisboa es rara, Javier. Es una ciudad en la que tengo recuerdos de cosas que no he vivido. Pero eso me hace ir despacito, más tranquila, con dos dedos, pero acertando en las letras que quiero dar. Estoy tranquila, por fin. Al menos ya no siento que me muero por dentro. Eso es bueno, ¿no?. Y tengo ganas, pequeñas, pero ganas de empezar otra vez y olvidarme de que ésta y cualquier ciudad a veces a está tan triste como yo. Y notar que estoy cambiando. Aunque solo sea un poco. Bueno, si es mucho mejor. ¿Has visto que egoístas nos volvemos cuando estamos solos? Espero que tu novio el médico tenga cura para el egoísmo¿Tu crees que nos enamoramos sólo para no estar solos? Yo creo que me he enamorado de un chico. Bueno, de su cogote. Me encanta el cogote de un conductor de tranvía que no conozco.Espero que lo que tienes ahora sea lo que siempre soñaste tener. ¿Dónde irán los sueños cuando no los conseguimos? Porque a algún sitio tienen que ir. Aunque creo que, al final, los sueños no son más que una excusa, una excusa muy gorda. Sólo una excusa para vivir. Pero, a veces, también se convierten en la mirada nostálgica de lo que nunca fuimos. Que putada, Javier. Asumir que nunca serás lo que siempre deseaste, ni esperarlo siquiera. Joder. Deseo, deseo, deseo, deseo... Quiero con todas mis fuerzas ser feliz, y, con eso, hacer tambien un poquito más felices a los que me rodean. Eso es lo que siempre quise. Ay! Que bien Lisboa, Javier. .

Ratatouille

Ratatouille
La vida de un critico es sencilla en muchos aspectos,arriesgamos poco y tenemos poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su servicio a nuestro juicio,prosperamos con las criticas divertidas de escribir y leer. Pero la triste verdad que debemos afrontar es que en el gran orden de las cosas cualquier basura tiene más significado de lo que deja ver nuestra critica

Manhattan

Manhattan
Seis meses no es tanto tiempo, y no todo el mundo se corrompe,haz de tener un poco de fè en las personas

ey

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Taxi driver

Taxi driver
Creo que está muy sola, paso a menudo por esta calle y siempre la veo ahi,y aunque esta rodeada de gente ,de telefonos, y de papeles,todo eso no significa nada para usted

Ed wood

Ed wood
Hogar?,yo no tengo hogar,he sido despreciado viviendo como un animal,la jungla es mi hogar,pero yo demostraré al mundo que puedo ser su amo, yo perfecionaré mi propia raza humana,la raza de superhombres atomicos,que van a conquistar el mundo

La vida es bella

La vida es bella
Ah, me olvidaba decirte que tengo unas ganas de hacerte el amor que no te puedes ni imaginar,pero esto no se lo diré a nadie, sobretodo a ti.Deberian torturarme para obligarme a decir que quiero hacer el amor contigo, no solo una vez,sino cientos de veces, pero a ti no te lo diré nunca.Solo si me volviera loco te diriá que haría el amor contigo,aqui,delante de tu casa,toda la vida.

Atrapado en el tiempo

Atrapado en el tiempo
Les daré un pronóstico para el invierno:será frío,oscuro y durará el resto de sus vidas

Martin (Hache)

Martin (Hache)
Eso de extrañar,la nostalgia y todo eso ,es un verso.No se extraña un país; se extraña en todo caso el barrio,pero también lo extrañas si te mudas a diez cuadras.El que se siente patriota,el que pertenece a un país es un tarado mental,la patria es un invento.¿qué tengo que ver yo con un tucumano o con un salteño?.Son tan ajenos a mi como un catalán o con un portugues,una estadistica o un numero sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente,tu país son tus amigos y eso sí se extraña

Maridos y mujeres

Maridos y mujeres
utilizas el sexo para expresar cualquier emoción menos el amor

Adaptation

Adaptation
Si uno tuviera la suerte de ver una orquidea fantasma todo lo demas se eclipsaria

Como agua para chocolate

Como agua para chocolate
Lo malo de llorar cuando uno pica la cebolla no es el simple hecho de llorar,sino que a veces uno empieza y ya no puede parar

Mi vida sin mi

Mi vida sin mi
Me encantó bailar contigo

Mucho ruido y pocas nueces

Mucho ruido y pocas nueces
No sufráis, niñas.No sufráis.Que el hombre es un farsante

Hannah y sus hermanas

Hannah y sus hermanas
Nadie, ni siquiera, la lluvia , tiene manos tan pequeñas

la jungla de cristal 2

la jungla de cristal 2
En lo que a mi respecta, el mundo se hundiò con las pizzas congeladas

Mar adentro

Mar adentro
Y quien soy yo para juzgar a los que quieren vivir

Mejor imposible

Mejor imposible
Puede que yo sea la unica persona sobre la faz de la tierra,que sepa que eres la mujer mas fantastica de la tierra,puede que yo sea el unico que aprecie lo asombrosa que eres en cada una de las cosas que haces,y en como eres con Spencer,y en cada uno de los pensamientos que tienes,y en como dices lo que quieres decir y en como casi siempre quieres decir algo que tiene que ver con ser sincero y bueno, y creo que la mayoria de gente se pierde eso de ti,y yo les observo preguntandome como pueden verte traer su comida y limpiar sus mesas y no captar que acaban de conocer a la mujer mas fantastica que existe,y el hecho de que yo si lo capte me hace sentir bien conmigo mismo

Antes del atardecer

Antes del atardecer
Recuerdo aquella noche mejor que algunos años de mi vida

Los amantes del circulo polar

Los amantes del circulo polar
No, y no llores, para que no pase

Hable con ella

Hable con ella
El cérebro de una mujer es un misterio

sideways (entre copas)

sideways (entre copas)
y más que beber, lo que más me gustaba del vino era lo que me hacía pensar,A mi me gusta pensar la evolución del vino como si fuera una cosa viva.Me gusta imaginar como fue el año en el que crecieron las uvas,si fue un verano soleado o lluvioso....como era el clima.Pienso en toda esa gente inclinada, eligiendo las uvas,y si es un vino viejo,cúantos de ellos deben estar muertos ahora.Amo como el vino continua evolucionando ,como cada vez que abres una botella,su gusto es diferente a si lo abres otros diá.Porque una botella de vino está verdaderamente viva,está constantemente evolucionando y ganando complejidad.Es asi,hasta que alcanza su màximo, como tu 61..., y luego comienza su inevitable declive.Por eso está tan jodidamente bueno

cuando harry encontró a sally

cuando harry encontró a sally
He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien, lo unico que quieres es que tu vida empiece lo antes posible

lengua de las mariposas

lengua de las mariposas
Pues en secreto... ese infierno del mas allá no existe...el odio,la crueldad ...... eso es el infierno...A veces el infierno...somos nosotros mismos

cinema paradiso

cinema paradiso
Desde hoy ya no quiero oirte hablar,sino oir hablar de ti

los puentes de Madison

los puentes de Madison
No quiero necesitarte..por que no puede tenerte

beutiful girls

beutiful girls
Tu aun no lo sabes, pero cambiaras
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